La osteoporosis es una enfermedad caracterizada por la disminución en la fortaleza ósea y aumento en el riesgo de fracturas. Su prevalencia en México en mujeres y hombres mayores de 50 años de edad es de 17 y 9% en columna lumbar, respectivamente, y de 16 y 6% en cadera, respectivamente. Se ha estimado que el riesgo de fractura de cadera a lo largo de la vida es de 8.5% en mujeres y 3.8% en hombres en el país.
El manejo de la osteoporosis incluye medidas no farmacológicas y farmacológicas. En esta revisión nos enfocaremos en una de las medidas no farmacológicas, que también es una medida de prevención de la enfermedad y que se puede implementar desde edades muy tempranas: la ingestión de lácteos.
En el año 2011 el Instituto de Medicina (IOM), en Estados Unidos, sugirió que la ingestión de calcio sea de 700 mg de calcio elemental para la población de 1
a 3 años de edad, de 1,000 mg para los niños de 4 a 8 años, de 1,300 mg para la población de 9 a 18 años y de 1,000 mg para los adultos de 19 a 50 años. Para
la población de mujeres de 51 a 70 años, la recomendación es de 1,200 mg, mientras que para los hombres del mismo grupo de edad es de 1,000 mg; para las
personas de ambos sexos de edad igual o mayor a 71 años, la ingestión recomendada es de 1200 mg2.

